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jueves, 1 de febrero de 2018

Panecillos de pan de leche


Cuando vi por primera vez estos panecillos de leche en el blog de Lavanda Cakes supe que tenía que hacerlos pronto, porque me enamore de ellos al instante.

Además no solo son así de bonitos (a ellas les quedaron aún mejor jejeje, pero tengo que seguir practicando) sino que el sabor es expectacular.


Además es verdad lo que dicen, no duran ni un día! están tan requetebuenos que empiezas y terminas con todos!

Yo los hice una mañana para llevarlos al parque y merendar con Arturo y sus amiguitos, y si os cuento lo que paso...jejeje, pues cosas de niños, para acá y para allá, toma mamá ahora no quiero, toma guárdamelo ahora...y trocito por aquí trocito por allá...otra mamá y yo nos pusimos hasta arriba de bollitos de leche con Nocilla.



También los podéis rellenar de salado, que están aún más buenos, yo guardé uno para al día siguiente echárselo a Arturo para el recreo y se lo rellené con mantequilla y pechuga de pavo...tremendamente rico.


Panecillos de pan de leche

Ingredientes (para unos 15 bollitos):
  • 500gr de harina de fuerza
  • 25gr de levadura fresca (Levital)
  • 1 huevo L
  • 250ml de leche (yo use semidesnatada)
  • 50gr de azúcar
  • 70gr de mantequilla sin sal en cubitos
  • Una pizca de sal
  • 1 huevo para pintar

Elaboración:

1. Calentamos la leche en el microondas unos 30 segundos (solo para templarla) y disolvemos en ella la levadura.

2. En el bol de la amasadora (o en uno normal si vais ha hacerlo a mano) echamos la leche con la levadura y la harina. Mezclamos un poquito.

3. A continuación añadimos el huevo, la sal y el azúcar y comenzamos a amasar a velocidad baja (también podéis amasar a mano). 

4. Cuando esté todo integrado agregamos la mantequilla (un poquito ablandanda en el microondas). Y amasamos a velocidad alta entre 10 y 15 minutos, si lo hacéis a mano tardaréis un poquito más, pero tener paciencia y amasar hasta obtener una masa lisa y brillante, y pase la prueba de la membrana*.

* La prueba de la membrana es coger un poco de masa y estirarla poco a poco hasta crear una membrana casi transparente que no se rompa.

5. Hacemos una bola con la masa y la ponemos en un bol enharinado. La tapamos con un trapo y la dejamos reposar entre 1:30 horas o 2 horas (hasta ver que ha doblado su volumen)

6. Pasado este tiempo enharinamos nuestra mesa de trabajo, echamos la masa en ella y la aplastamos durante unos minutos con los dedos para desgasificarla.

7. Cortamos porciones de entre 50 y 55 gr. Con cada porción hacemos lo siguiente. 
  • Hacemos una bola y con la ayuda de un rodillo le damos forma rectangular.
  • Con la ayuda de un cuchillo hacemos cortes de unos 2 cm de largo en uno de los extremos.
  • A continuación enrollamos la masa por el otro extremo sobre si misma, quedando los cortes que hemos hecho en la parte superior y el extremo de los cortes hacia abajo.
  • Pellizcamos el extremo de los cortes con la masa un poquito para evitar que se abran durante el horneado.

8. Pasamos los panecillos a una bandeja de horno, los pintamos con huevo batido y dejamos reposar en un lugar cálido durante media hora tapados con un trapo (tened cuidado que el trapo no los toque, si no al crecer se pegarán, podéis utilizar papel film y sobre él el trapo).


9. Pasado este tiempo y con el horno precalentado a 180º calor arriba y abajo, horneamos durante 13 minutos.

10. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.


Que os puedo decir más...son una PASADA, pero de las GRANDES.

Blanditos, esponjosos, deliciosos, bonitos...¿se les pueden llamar más cosas? 

Espero que os animéis ha hacerlos, porque realmente, son una maravilla.

Besotes amigos.












miércoles, 13 de diciembre de 2017

Roscón de Reyes


El año pasado hice por primer vez el Roscón de Reyes casero, pero lo hice el mismo día 5 de Enero por la mañana y ya me fue imposible subirlo al blog, y pensé...el año que viene no me pasa!

Así que aquí me tenéis, a día 13 de Diciembre y ya comiéndonos esta preciosidad.



De camino también participo con él en una iniciativa  en Instagram promovida por Esther, del blog Cocinando Sabores, para que este año hagamos todos nuestro propio roscón y nos olvidemos del comercial, #estosieselreydelosroscones.

Para los que penséis que hacerlo en casa es complicadísimo, siento decepcionaros...es lo más fácil del mundo, simplemente tenéis que tener un poquito de tiempo y muchas ganas de hacer algo muy rico.

Durante el proceso es importante ser pacientes y dejar el tiempo necesario para los levados, es la parte más fundamental de la receta para que quede deliciosa.

Así como el tiempo de amasado, es primordial que lleguéis al punto justo de él, y que paséis la prueba de la membrana ¿sabéis lo que es? Bueno...no os preocupéis, cada cosa a su tiempo.

No os asustéis cuando veáis una receta tan larga (quería hacérosla en video, pero es imposible con 2 niños y poco tiempo...), pero es que os la voy a explicar muy muy detallada para que no se os escape nada.

La receta me la dio mi tita, que es la que ella hace todos los años, y que tiene escrita en un papel que no sabe ni de donde lo sacó, pero que sale tan bueno y es tan fácil que la repite siempre. Es la que yo hice el año pasado, pero una que no se puede estar quietecita la he modificado un pelín este año para darle el toque Mayte Sweet, jeje. Además os la voy a explicar utilizando un robot de cocina para el amasado y a mano, para que no tengáis ninguna excusa para hacerlo!


Roscón de Reyes fácil

Ingredientes (para un roscón mediano, 8 personas):
  • 250gr de harina de fuerza
  • 100ml de leche
  • 15gr de levadura fresca (Levital)
  • 50gr de azúcar
  • 2 huevos M (uno para barnizar)
  • 4gr de sal
  • 50gr de mantequilla (margarina)
  • 2 cucharadas de anís (un poco más para pincelar)
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • Para decorar: fruta confitada, azúcar humedecido y nata montada

Elaboración:

Prefermento:

En un bol pequeño (con tapa) calentamos en el microondas la mitad de la leche (unos segundos, que quede tibia). A esta leche añadimos la levadura desmenuzada, 2 cucharadas de harina y 1 de azúcar. Mezclamos bien hasta que no queden grumos. Tapamos y dejamos que doble su volumen en un lugar cálido de la casa (cerca de una chimenea o una estufa, sin corrientes de aire). Tardará unos 15 minutos (todo depende de la temperatura de vuestra casa).

Preparación de la masa:

  • Con amasadora: En el bol de la amasadora ponemos los ingredientes secos y los mezclamos un poco. Con el gancho en movimiento vamos agregando el resto de los ingredientes: la leche, el huevo batido, el anís, el agua de azahar y la mantequilla en daditos. Dejamos unos 2 minutos que se mezclen y agregamos el prefermento. Amasamos a velocidad alta durante 25 minutos. La masa estará lista cuando no esté pegajosa, sea elástica, brillante y pase la prueba de la membrana.

  • A mano: echamos la harina en un bol grande y formamos un volcán en el centro donde agregamos el resto de la leche, el huevo batido, la sal, el azúcar, 2 cucharadas de anís, el agua de azahar y la mantequilla. Amasamos un poquito y añadimos el prefermento, lo mezclamos un poco hasta que los ingredientes estén incorporados. Ahora pasamos la masa a la encimera, nos engrasamos las manos con aceite y amasamos con fuerza alrededor de 45 minutos (al principio será muy muy pegajosa, pero no os asustéis, a fuerza de amasado conseguiréis la masa ideal). Amasa golpeando de vez en cuando la masa contra la encimera para quitarle el aire y unirla mejor. La masa estará lista cuando deje de ser pegajosa, sea elástica y pase la prueba de la membrana.

  • Prueba de la membrana: La masa estará lista para la primera fermentación cuando se consiga que al estirarla la masa no se rompa, es decir cree una membrana muy fina, casi transparente pero no se raje. Si se rompe debemos seguir amasando hasta que pase la prueba.

1ª fermentación:

Una vez conseguida la masa hacemos una bola con ella, engrasamos un bol grande, colocamos la bola con los pliegues hacia abajo, la cubrimos con papel film y la dejamos en un lugar de la casa cálido y sin corrientes de aire (cerca de la chimenea, un brasero o una estufa). Dejamos que duplique su tamaño, esto tardará unas 2-3 horas.

2ª fermentación:

Pasado este tiempo y habiendo doblado su volumen, volvemos a echar la masa sobre la encimera y la amasamos unos minutos para sacarle el aire y que vuelva a su tamaño inicial.

Hacemos de nuevo una bola con la masa, la dejamos sobre la encimera, la aplastamos un poquito con la mano, buscamos el centro y con los dedos le abrimos el agujero y vamos poco a poco agrandándolo hasta formar el roscón. Debéis dejar un agujero bien grande ya que volverá a crecer y se cerrará bastante, así como intentar que sea uniforme por todos los lados del círculo (que no haya un lado muy gordito de masa y otro muy finito). Para haceros una idea debe de quedar una forma parecida a la de la rueda de una bicicleta.

Pasamos el roscón a la bandeja del horno con papel de hornear. Debéis ver que la superficie del roscón no tenga grietas. Si es así volvéis a ha hacer una bola con la masa y de nuevo le dais la forma.

Una vez hecho esto dejamos el roscón en un lugar cálido de la casa, sin corrientes, hasta que de nuevo doble su volumen (2-3 horas).

Tenéis que estar atentos al momento que el roscón deja de crecer para arriba y empieza a extenderse por los lados. En ese momento hay que hornearlo. Pero tampoco os obsesionéis con este paso porque veréis claramente cuando ha doblado su volumen.

Terminado y Horneado

Una vez doblado su volumen, con un pincel de silicona lo pintamos con un huevo batido. Cortamos la fruta confitada y la colocamos en la superficie, sin apretarla demasiado para que no se nos baje el roscón (os aconsejo que la coloquéis de forma simétrica, quedará mucho más bonito, es decir colocando la misma fruta en un lado del roscón y al otro de forma que queden dos partes iguales si lo cortáramos por medio).

También humedecemos un poco de azúcar con unas gotas de agua de azahar y lo extendemos por la superficie (al estar húmedo, el azúcar endurecerá durante el horneado y quedará con una textura increíble al morder).

Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo y horneamos entre 20 y 30 minutos, hasta que veáis que ha cogido un color dorado precioso.

Lo sacamos del horno, y aún en caliente, pincelamos con un poco de anís la superficie.

Dejamos que se enfríe por completo.

Conservación

El roscón es uno de los dulces que creo que más gusta en esta época del año, pero también es verdad que es un dulce que no dura tierno casi nada.

Si os lo vais a comer el mismo día de la preparación no hay problema, estará tierno incluso sin rellenarlo de nata.

Si os lo vais a comer al día siguiente lo ideal es que lo rellenéis y lo guardéis en la nevera (si hace mucho frío se mantiene bien a temperatura ambiente). Si no lo rellenáis estará un poquito duro al día siguiente.

Si os lo coméis pasados 2 días, ya estará durito, pero se moja en el café y tan delicioso que queda, jejeje.

Para montar la nata: en el bol de la batidora ponemos 500 ml de nata para montar (es importante que tanto el bol, como la nata como las varillas estén bastante frías, yo las metí en el congelador 15 minutos antes). Batimos a velocidad alta durante 2 minutos, pasado este tiempo le añadimos 200gr de azúcar y batimos durante 2-3 minutos más. Pasado este tiempo la nata estará perfecta para rellenar.


Bueno...¿Qué me decís? ¿os animáis este año a preparar vuestro Roscón de Reyes?

Si os surge alguna duda durante el procedimiento podéis preguntarmela por mensaje directo en Instagram estos días estaré pendiente por si me escribís en plena elaboración y necesitáis ayuda inmediata.

Espero que os haya gustado y que os haya animado ha hacerlo. 

Un besote enorme.




sábado, 11 de noviembre de 2017

Magdalenas de vainilla caseras


Se que lo he dicho varias veces en diferentes recetas, pero no me cansaré jamás de decir lo saludable que es hacer bizcochos, magdalenas...caseras. Desde que me dio por leer las etiquetas de todo lo que caía en mis manos, estoy un poco obsesionada con eso...bueno a lo mejor no es obsesión, y es la realidad: aditivos, conservantes...



Además, y esto es un hecho, a mi pequeño le gusta mucho más lo que yo hago (y si me ha ayudado él...ya ni os cuento con que alegría se lo come).


Esta es la tercera vez que hago estas magdalenas, y es que en todas las veces anteriores imposible fotografiarlas. Porque...ya que estan hechas...¿cómo no desayunarlas? ¿o como le explicas a un pequeño de 3 años que tiene que esperar porque su mamá es una foodblogger y tiene que fotografiar todo lo que come? jejeje. Seguro que me entendéis.


Y aun explicándoselo ¿veis algo que falta en esta foto? jejeje, se llevo media después de revolotear durante un rato intentándolo.

Al final de la receta os dejo algunos truquillos para que os suban y os salgan muy muy ricas.



Galletas de vainilla caseras
(Adaptación de la receta: Cocinando con las chachas)

Ingredientes (para 10 magdalenas aprox.):
  • 100gr de huevos (2 huevos M)
  • 140gr de azúcar
  • 50gr de leche
  • Una cucharada de esencia de vainilla
  • 160gr de aceite de girasol
  • 165gr de harina de repostería
  • 4gr de levadura en polvo (tipo Royal)
  • Una pizca de sal

Elaboración:

En un bol batimos los huevos junto con el azúcar hasta que blanqueen y casi doblen su volumen (unos 10 minutos).

A continuación añadimos el aceite, la leche y la esencia de vainilla y continuamos batiendo a velocidad lenta.

Mezclamos la harina, la levadura y la sal y cuando los anteriores ingredientes estén integrados, echamos esta mezcla. Continuamos batiendo a velocidad baja hasta obtener una masa homogénea.

Cuando consigamos esta masa, le damos un buen batido a velocidad alta durante 3 minutos.

Cubrimos el bol con film transparente y refrigeramos mínimo 1 hora.

Pasado este tiempo (puede incluso estar de un día para otro), precalentamos el horno a 225º calor arriba y abajo (aún sin sacar la masa del frigorífico). Cuando ya esté caliente, preparamos las cápsulas en un molde para magdalenas. Sacamos la masa, y con la ayuda de un sacabolas de helado la repartimos, llenando 3/4 partes de la cápsula.



Echamos un poquito de azúcar por encima (para que cree un poco de costra).



Bajamos los grados a 215º, y horneamos las magdalenas durante 15 minutos. 



Sacamos del horno y dejamos enfriar.


Consejos para unas ricas magdalenas
  1. Los ingredientes deben de estar a temperatura ambiente
  2. La masa tiene que contener mucho aire, por eso es importante un buen batido. Incluso cuando la sacamos del frigorífico se pueden volver a batir durante unos minutos.
  3. Es importante colocar las cápsulas en moldes rígidos para evitar que se expanda la masa y no suba. Si no tienes estos moldes, puedes utilizar las flaneras de toda la vida.
  4. Hay que dejar reposar la masa en la nevera, ya que el contraste del frío con el calor del horno es lo que hace que suban. Por eso no debes sacarla antes de que este precalentado, ten todo listo para rellenar y hornear.
  5. No rellenes las cápsulas más de 3/4 partes o se desbordará durante el horneado.
  6. No abras el horno durante los 15 minutos.
  7. Consérvalas en un recipiente hermético
Espero que te sirvan y los pongas en práctica. Cuéntame por las redes sociales como te han salido, si has tenido algún problemilla y ¡mándanos fotos! (recuerda etiquetarnos para que podamos verlas).

Un besote enorme.




jueves, 14 de septiembre de 2017

Pan de molde


Si digo que ha sido una maravillosa experiencia hacer mi propio pan de molde me quedo corta, ha sido ¡extraordinario! Os lo prometo, jamás pensé que me enriquecería tanto hacer una receta (así es la cocina, nos sorprende cada día)

Desde Instagram, un grupo de blogueras nos hemos unido hoy al movimiento #estosiespandemolde, y vamos a llenar la red social de fotos de él, incluida receta en los blogs. Pues aquí está el mío, con un mimo y un cariño que ni os podéis imaginar (y más cuando el bocadillo del cole de Arturo se lo hago con él) ADIÓS aditivos, conservantes...¡HOLA comida sana!


Además es que tiene un sabor...que no os lo puedo explicar, ojalá pudiera daros un trocito a cada uno para que lo entendierais. 

Tal cual veis las rebanadas, así de bien se cortan, ni una he desechado para las fotos (y porque una manecilla inocente me la fue quitando alguna...jeje)


Sé que en estos tiempos de mucho correr y de no tener tiempo para nada, tal vez pensar en estar toda la mañana pendientes de hacer el pan es un poco engorroso, pero os aseguro que merece la pena, ya no por el sabor (que repito es increíble) sino por saber lo que estamos comiendo, por darle a nuestros hijos algo tan natural como nuestro propio pan (por curiosidad leer los ingredientes de cualquier pan de molde que compréis y compararlos con los que yo os doy...).


Pan de molde
(Adaptación de la receta de María Lunarillos)

Ingredientes (todo depende del molde que utilicéis, a mi me salieron 2):
  • 660gr de harina de fuerza
  • 220gr de leche (yo usé semidesnatada)
  • 220gr de agua
  • 25gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 10gr de sal
  • 5gr de azúcar
  • 17gr de levadura fresca (yo uso la que viene en taquitos del Mercadona, pero podéis comprarla en cualquier panadería)

Elaboración:

Comenzamos haciendo el prefermento (que ayudará al levado de la masa), para ello en un bol o cuenco pequeño echamos la mitad de la leche tibia, la levadura desmenuzada, una cucharadita de azúcar (de los 5 gr que tenemos preparados) y 2 cucharaditas de harina (de los 660gr) y removemos bien con la cuchara hasta deshacer todos los grumos o casi todos. Tapamos y dejamos que la levadura actúe entre 10 y 20 minutos, todo depende del calor que haga (tiene que quedar como en la siguiente foto, duplicando su tamaño y con mucha espuma). Reservamos.


En el bol del robot de cocina (o en uno normal si el amasado es a mano) mezclamos la harina, el azúcar y la sal. A continuación añadimos la mantequilla, el agua y la leche, y mezclamos con una cuchara de madera hasta que se integren un poco los ingredientes (foto1), seguidamente añadimos el prefermento y volvemos a mezclar un poco (foto2).


Ahora toca amasar. Si lo haces con robot de cocina (con el accesorio de gancho) debes ponerlo a velocidad media durante 10 minutos. Si es a mano tardarás un poquito más, alrededor de 20 minutos, hasta conseguir una masa que se despega de las paredes del bol o de las manos pero que  tiene un punto pegajoso pero manejable.


Una vez hecha la masa, untamos un bol grande con aceite, hacemos una bola con la masa y la colocamos en el bol con la costura hacia arriba. Tapamos con un trapo y la dejamos reposar entre 1 hora y 1 hora y media (dependiendo del calor que haya en casa), la masa debe doblar su volumen (en mi caso fue 1 hora)


Una vez que la masa ha crecido, enharinamos nuestra mesa de trabajo y volcamos sobre ella la masa. Con las manos la aplastamos muy bien para quitarle todo el aire y le damos forma rectangular. Volvemos a tapar con el trapo y la dejamos reposar 10 minutos.


Pasado este tiempo enrollamos la masa desde un lateral hacia el otro (de derecha a izquierda, o al revés, pero nunca enrollamos de abajo hacia arriba) apretando bien cada vuelta y los bordes para que sellen bien.
Con esta receta (y según el molde rectangular que tengáis os saldrá 1 pan o 2). En mi caso, mis moldes son pequeños así que corté la masa en dos.


Engrasamos con aceite los moldes y ponemos en el fondo papel vegetal para que sea más fácil desmoldar. Colocamos cada porción en ellos.


Tapamos y dejamos reposar entre 1 hora y 1 hora y media (tiene que triplicar su volumen)


Precalentamos el horno a 230º (con aire), 250º (sin aire) y horneamos los panes durante 20 minutos. Si se pone pronto tostado por encima a los 15 minutos bajas los grados a 190 y terminas de hornear.

Sacamos del horno, dejamos que se temple un poco y lo pasamos a una rejilla para que se termine de enfriar (cuidado de no quemaros).

En una bolsa bien cerrada dura varios días, aunque se termina pronto la verdad, jeje


Y después de todo esto...¡ya podemos probar nuestro pan! 

Por si os resulta más fácil os dejo también la video-receta:


¿Os puedo pedir un favor? ¡hacerlo y me contáis! de verdad que os quiero convencer para que lo probéis.

Espero vuestros comentarios y fotos por FacebookTwitterInstagram (recordar etiquetarme para poder verlas).

Un besote guap@s











viernes, 14 de julio de 2017

Cinnamon Rolls {Rollos de canela ¡en una hora!}



¡Por fin he hecho esta receta! La tenía en mente desde hace muuuchooooo tiempo, pero nunca me decidía ha hacerla, me daban un poco de respeto. Bueno la verdad que me daban mucho respeto las recetas con masa, fermentados...etc, pero desde hace unos meses, son mis preferidas, mucho más sanas que comprar cualquier dulce en el supermercado, y que satisfacción que salgan ricas y bonitas, jejeje.


Porque no me podéis negar que estos rollitos son PRECIOSOS. Ya no es que estén buenísimos, es que además quedan súper bonitos.


También he de decir que soy muy muy impaciente cuando estoy haciendo algo, y esperar esas largas horas de fermentado...me desespera (aunque ya se que es lo ideal), pero desde que descubrí el truco de los 15-20 minutos en el horno a 80º, soy la mujer mas feliz del planeta.

Una receta deliciosa la que hoy os propongo, y además en 1 hora. Es un poco larga de explicar, pero no os asustéis, que si seguís los pasos no es complicada.


Cinnamon Rolls {Rollos de canela}
(Fuente: canal de YouTube Recetas que funcionan)

Ingredientes (a temperatura ambiente):

Para la masa:
  • 500gr de harina de fuerza
  • 70gr de azúcar
  • 2 huevos L
  • 50gr de mantequilla sin sal
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharita de sal
  • 25gr de levadura fresca
  • 100ml de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el relleno:
  • Mantequilla sin sal (para pintar la masa)
  • 3-4 cucharadas de azúcar (según vuestro gusto)
  • 3-4 cucharadas de azúcar moreno (según vuestro gusto)
  • 2 cucharadas de canela en polvo (según vuestro gusto)
Para la cobertura:
  • 3 cucharadas de queso crema (tipo Philidelphia)
  • 4-5 cucharadas de azúcar glas
  • 1 nuez de mantequilla
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 chorreoncito de leche
Elaboración:

Comenzamos añadiendo al bol de la amasadora la leche templada (30 segundos en el microondas), la levadura desmigada, el azúcar, la miel, la vainilla, los huevos y la mantequilla (todo a temperatura ambiente). Mezclamos con la amasadora a potencia media-baja durante unos 30 segundos hasta que se mezclen bien los ingredientes. A continuación añadimos la harina junto con la sal y amasamos a potencia baja durante 1 minuto, pasado este tiempo subimos a media potencia y amasamos durante 12 minutos.

Una vez pasados los 12 minutos ya tenemos la masa lista para trabajarla (es un poquito pegajosa).



Echamos un poco de aceite vegetal en la mesa de trabajo, hacemos una bola con la masa, y con la ayuda de un rodillo también engrasado comenzamos a darle forma de rectángulo aproximadamente del tamaño de la bandeja del horno.



Ahora comenzamos con el relleno: Extendemos una capa de mantequilla sobre la superficie de la masa. Lo podéis hacer con una espátula, con la mano o derritiendo la mantequilla en el microondas y utilizando una brocha de silicona. Después espolvoreamos el ázucar (primero el normal y después el azúcar moreno) y por último espolvoreamos la canela.



Una vez terminado esto, comenzamos a enrollar la masa sin apretar (se hace sin dificultad, sin apretar).


Precalentamos el horno a 80º, calor arriba y abajo.

Con la ayuda de un cuchillo, vamos cortando porciones de un grosor de aproximadamente de 2 cm (podemos guiarnos por 2 dedos nuestros) y las vamos colocando en la bandeja de horno cubierta con papel de hornear (también podéis ponerlos en una fuente engrasada con aceite). Tenéis que dejar espacio entre unos y otros ya que crecerán durante el horneado. Una vez que los tenéis todos colocados los aplastamos un poquito con las manos para darle la misma forma a todos (opcional).



Horneamos durante 25 minutos.

Pasado este tiempo y sin abrir el horno, elevamos la temperatura a 180º grados y estarán terminados de hacer en 12-15 minutos (tienen que estar dorados).

Mientras se terminan de hacer preparamos el glaseado, para ello ponemos en un bol el queso crema, la mantequilla y la vainilla y con una varillas manuales lo mezclamos. Añadimos el azúcar y continuamos mezclando hasta obtener una crema sin grumos. Para terminar echamos 2 cucharas de leche para hacerlo mas ligero y mezclamos bien.

Una vez sacados del horno los rollos, dejamos templar un poco, vertemos la crema por encima y con la ayuda de una brocha de silicona extendemos muy bien por toda la superficie.


¡Y listos para devorar! no creo que podáis resistir la tentación de no probarlos antes de que se enfríen, os lo advierto, jeje.

Es más, según mis catadores oficiales, la mejor receta que he hecho hasta ahora (y la verdad que ha dejado el listón muy alto para los próximos dulces...)

Os mando mil besitos, y nos vemos muy pronto con nuevas recetas. Muaksssss



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